COMUNICADO DE PRENSA

Berta Cáceres – 10 años de esperanza y lucha contra la impunidad

  • Al cumplirse 10 años del feminicidio político de la defensora Berta Cáceres, nuestra hermana y compañera, nos unimos en solidaridad con el COPINH para honrar su vida y legado.
  • Continúan la violencia y las agresiones contra el COPINH y las comunidades lencas.

Una delegación conformada por defensoras mesoamericanas, integrantes de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, Consorcio Oaxaca y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México, así como organizaciones, movimientos y comunidades de Honduras y del mundo, nos reuniremos del 28 de febrero al 2 de marzo en La Esperanza, Intibucá, para conmemorar la Siembra de “Berta Cáceres – 10 años de esperanza contra la impunidad”.

El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) junto a organizaciones y delegaciones internacionales, harán memoria de la vida y lucha de nuestra hermana Berta a través de diversas acciones colectivas. Las defensoras mesoamericanas estaremos presentes reafirmando nuestro compromiso de seguir caminando juntas por la verdad y la justicia integral, bajo el lema de “Justicia para Berta, justicia feminista”.

Identifican responsabilidades empresariales, financieras y estatales en el feminicidio de Berta Cáceres

A 10 años del feminicidio político de nuestra hermana y compañera Berta Cáceres, persisten las causas estructurales que lo hicieron posible. En su informe de enero de 2026, el Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes para el caso de Berta Cáceres (GIEI Honduras) de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) confirmó lo denunciado por el COPINH, compañeras y organizaciones hermanas, permitiendo identificar entre los responsables del asesinato de la defensora a muchas personas más de las que ya habían sido condenadas por estos hechos. Sobre todo, aquellas con poder financiero que permanecen libres y que pagaron a los sicarios por este crimen. 

Dicho informe determinó que sicarios, militares, directivos, personal de las empresas y miembros de la familia Atala Zablah integraron una estructura criminal que no solo llevó a cabo el operativo que terminó con la vida de la defensora, sino que previa y posteriormente desarrolló acciones de violencia y represión en contra de la comunidad de Rio Blanco y el COPINH, obstaculizando el acceso a la justicia, todo ello con el fin de resguardar los intereses económicos de la familia Atala Zablah y especialmente los relacionados con el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.

Mientras los responsables intelectuales del crimen de Berta continúen impunes, la violencia contra sus hijas e hijo, familia, el COPINH y las comunidades lencas, no cesa. Por eso, las defensoras mesoamericanas hacemos un llamado a los Estados y a la comunidad internacional a garantizar justicia integral, protección para las defensoras y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas.

¡Justicia para Berta, justicia feminista!

Pronunciamiento de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras en el Día de la Mujer hondureña

25 de enero de 2026

Nada representa mejor la realidad de las mujeres y luchadoras hondureñas que la imagen de una pobladora que se subió sobre una tanqueta para defender a su comunidad del desalojo extremadamente violento realizado este 21 de enero en El Palmar Cofradía, Cortés. Este desalojo representa las muchas maneras en que El Estado se ensaña contra las mujeres hondureñas.

Conocemos que el Estado es un instrumento del modelo extractivo, capitalista, heteropatriarcal y racista que despliega sus fuerzas policiales, militares, instituciones, políticas y leyes coloniales para resguardar los intereses de empresas, familias y también las mujeres de esas familias de clases privilegiadas que se apropian de territorios y bienes comunes, aún pasando por encima de los pueblos con derechos ancestrales.

Nosotras defensoras, campesinas, garífunas, indígenas, cuidadoras de los ríos, las montañas, las playas y los bosques, buscadoras de nuestros hijos y familiares desaparecidos, artistas, feministas, sanadoras, todas las que exigimos justicia y reparación reconocemos que en nosotras y esta Red colectiva que hemos tejido, han estado siempre los modos en que hacemos hoy realidad los os sueños de nuestras comunidades y barrios un lugar para vivir y vivir bien, en coherencia con la preservación de la red de la vida.

Reconocemos con grave preocupación que la imposición del partido nacional por la intervención de EE.UU implica para todo el pueblo hondureño el regreso a una narcodictadura que ejecuta sus políticas de empobrecimiento, terror y muerte.

Este enero nos genera repudio que, a través de un proceso electoral totalmente vejado por esa misma injerencia, múltiples y graves denuncias de fraude, hoy los asientos del Congreso Nacional (ya conocido por su tibieza y legislar en contra del pueblo) están ocupados por hombres con severas denuncias por violencia machista y abuso sexual.

Nos indigna que aún con las denuncias y señalamientos contra los agresores, que amenazan nuestras vidas y seguridad, sus puestos públicos continúen intocables y gozan de una inmunidad política que nos demuestra que para el Estado la vida de las mujeres no importa. En sus agendas y propuestas políticas no aparecen nuestros derechos, pero sí las formas y leyes para violentar nuestros cuerpos y territorios.

Honduras es para nosotras uno de los países más letales para existir y defender derechos humanos. A través de nuestro registro de datos, hemos documentado que entre 2012 a 2023, 36 defensoras fueron asesinadas y 2,735 agresiones fueron perpetradas en 2024, particularmente contra quienes defienden la tierra y el territorio. Este enero de 2026, la violencia tampoco ha parado, las cifras de femicidios continúan aumentando y ya se registra el asesinato de una defensora en el sur de Honduras.

Sabemos por experiencia histórica que los golpes de Estado, las dictaduras, y la invasión colonial en un mundo patriarcal traen consigo la imposición de mayor crueldad y violencia para las mujeres, las infancias y para quienes defendemos los territorios y la vida.

Ante esta avanzada y ataque brutal, las defensoras hondureñas reafirmamos que no reconocemos un gobierno ilegítimo impuesto por el imperialismo empresarial de EE.UU. y que estamos en contra de la guerra y luchando para hacer frente a las amenazas de hacer de toda Abya Yala una gran ZEDE para la explotación transnacional. Abrazamos y nos solidarizamos con el pueblo Palestino, la República Democrática del Congo, Sudán y al pueblo de Venezuela que resisten dignamente.

Con la fuerza de nuestras espiritualidades y la sabiduría de nuestras ancestras las mujeres hondureñas seguiremos haciendo de nuestros sueños una realidad cotidiana en las comunidades, en las reocupaciones, las bases campesinas, en nuestras organizaciones, en los barrios, en todos nuestros territorios y en nuestros cuerpos, Vamos a seguir luchando por transformar esta Honduras para que las elecciones no sean nunca más la única esperanza de este pueblo.

Por nuestra hermana y compañera Berta Cáceres, por Iris Argentina Álvarez, Mirna Suazo, Soad Nicole Ham, Keyla Martínez, Margarita Murillo, por todas y para que nunca más falte ninguna.

¡Nada que celebrar, mucho por que luchar!

¡Que se callen las armas, que cante la vida!

¡Defender para vivir, y vivir bien!

Pronunciamiento ante la invasión de EEUU contra la República Bolivariana de Venezuela

3 de enero de 2026

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras expresamos nuestra profunda indignación ante el bombardeo e invasión de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.

¡Una agresión a Venezuela es una agresión contra todos los pueblos de Abya Yala!

Comunicado: 12 años de sueños cumplidos

Red Nacional De Defensoras De Derechos Humanos En Honduras
12 Años De Sueños Cumplidos

Era octubre del 2010 y un grupo de feministas se juntaron para pensar en cómo hacer posible la vida de las mujeres luchadoras en un contexto que ya se avizoraba más violento y opresivo después del golpe de estado del 2009. Más de una década de luchas, aprendizajes, rupturas, carreras, encuentros, trabajos colectivos para sostener este espacio que defiende a las defensoras.


Son doce años en los que 25 organizaciones y al menos 25 mujeres luchadoras, junto a una gran cantidad de aliadas nacionales e internacionales, han puesto sus inteligencias y fuerza para que la Red de Defensoras cumplamos muchos sueños compartidos. Aún con la memoria puesta en las pérdidas y los duelos, y consientes del contexto difícil en el que vivimos seguimos adelante.


Si bien en un país como Honduras las luchas siempre superan a los logros, y nosotras solo somos unas tantas de todas las que diariamente dignifican este país, hemos decidido que celebraremos los nuestros. Estos son algunos: Hemos llegado hasta acá saliendo de la invisibilidad, oficio que también han hecho por décadas otras mujeres y feministas, poniendo las voces de las defensoras en datos que hablan de la particular vida y apuros de las luchadoras; haciendo radio con sus experiencias de cuerpo territorio; ocupando mesas donde ahora siempre estamos para debatir la misoginia, el racismo y todas las opresiones.


En el país caminamos junto a otras defensoras por los bienes comunes y públicos, en los caminos de quienes defienden su tierra ancestral, el río que les alimenta las vidas, la montaña que resiste ante la tala del bosque, las que ponen el cuerpo para acompañar a otras que escapan de la violencia, quienes hacen autonomía del deseo y el pensamiento político.


Hacemos de la justicia feminista un ejercicio de la calle, los campamentos, los procesos de sanación, los altares a espíritus rebeldes, el arte y las movilizaciones.


Por la fuerza de otras mujeres que han denunciado a los agresores de sus propios movimientos continuamos reforzando las redes que hacen fisura en los pactos de silencio e impunidad entre quienes pactan entre ellos contra las defensoras en sus casas, comunidades y departamentos.


Hemos hecho posible un lugar de cuido y de protección para algunas de las compañeras que están necesitando espacios para sanar, para pensar y decidir cómo seguir adelante junto a otras y otros en el trabajo organizativo y en sus propios proyectos de vida.


Y, finalmente, podemos decir que también hemos logrado, con las defensoras, recuperar el nombre, las emociones positivas, las fuerzas de aquellas mujeres que son y han sido objeto de campañas de desprestigio, agresión y violencia con el propósito de sacarlas de las organizaciones y luchas.


Estos son algunos de los logros que con mucha alegría colectiva estamos celebrando hoy, a doce años de haber fundado esta organización. Miramos hacia adelante para reconocer que seguirán los desafíos, que hay muchas tareas por mejorar y que hacemos lo mejor que podamos entre tantas defensoras más en Honduras. Nos sentimos contentas, nos acompañamos, agradecemos a todas las que han sido, son y serán parte de estos procesos que de sueños se han vuelto realidades.


Honduras, 27 de octubre de 2022

Pronunciamiento: ¡La muchacha de La Esperanza!

Mientras en los calendarios de la juventud, febrero señala fechas relacionadas con la amistad, el amor y los deseos de felicidad, para Keyla Martínez y sus amigas, compañeras y familiares es un mes de indignación y tristeza. El 7 de febrero del 2021 fue asesinada en una posta policial, acusada ella misma, siendo la víctima, de suicida; y con un despliegue policial cómplice para ocultar a los responsables de su femicidio.

Nosotras, no olvidamos su sonrisa esperanzada, nosotras no perdonamos a quienes le quitaron la vida, sueños y deseos a esta joven enfermera hondureña. Sabemos que hay miles de casos y cada uno nos provoca la misma urgencia de luchar, denunciar y hacer memoria de sus vidas; así como la de nombrar a sus asesinos.

El día de hoy 22 de septiembre del 2022 nos convocamos en la ciudad de Siguatepeque, ante los juzgados, para estar presentes y exigir que se investigue la cadena de mando por el asesinato de Keyla, que se vuelva a tipificar el delito como un femicidio, que se termine con la impunidad policial. Hoy, un policía será juzgado, sin embargo, el comisionado que esa noche era responsable de la posta policial Melvin Alvarenga Deras se encuentra fuera de la investigación.

Sabemos que el poder de la policía es grande, pero el nuestro también lo es y hay que ponerles un alto porque al igual que con Keyla hay cientos de incidentes en que su lema de servir se ha convertido en la de humillar, oprimir y matar, especialmente a la juventud.

Las defensoras de los cuerpos, los territorios, las sabidurías, pueblos y utopías de la gente de este país nos manifestamos con la ternura que nos hace saber que cada día nacen niñas para llenar el mundo de amor y anhelos y que somos responsable de cuidarlas. Nos expresamos con las imágenes de Keyla Martínez, la muchacha de la Esperanza, para que no se termine la rabia que con dignidad nos hace pararnos aquí y exigir que sus asesinos sean castigados y que se detenga la violencia contra las mujeres de una vez y para siempre.

Tegucigalpa M.D.C.

22 de septiembre de 2022