Germinar: el jardín de palabras de Margarita Navarro

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras presentamos la publicación “Germinar” que recoge la historia y pensamiento de nuestra compañera, Margarita Navarro, luchadora feminista y miembra del Foro de Mujeres por la Vida en el norte de Honduras.

La presentación tuvo lugar el miércoles 25 de febrero de 2026 en la ciudad de El Progreso, Yoro, en una reunión íntima con amigas y conspiradoras con las que Margarita ha compartido su camino, lucha y rebeldías.  

Juntas, en las oficinas de Radio Progreso y el ERIC ─dónde Margarita también ha puesto su pensamiento y trabajo─ se sembraron las margaritas en tierra de “La Siguata” en un acto simbólico donde las compañeras expresaron lo que Margarita sembró en sus vidas y luchas.

“Germinar” es una publicación y material de trabajo que está pensado para que la propia historia de Margarita sea parte de procesos formativos, organizativos y que cualquier grupo o colectividad haga con su contenido lo que necesiten para su trabajo.

Esta publicación es el resultado del proceso de sanación de Margarita Navarro en nuestra propuesta “Escribir la historia para sanar” que desde la Red Nacional de Defensoras en Honduras y nuestra casa de sanación “La Siguata” acompañamos.

Este proceso propone la sanación a través de las palabras y escritura para que las defensoras puedan volver a mirar sus propios pasos, ponerlos en valor y acompañar a otras en formas creativas, con el apoyo de Lilian Girón, terapeuta y coordinadora de La Siguata y Melissa Cardoza, escritora feminista y todo un equipo de terapeutas, creadoras, artistas y el equipo de la Red que confía en el poder de nombrar y recuperar la historia.

Para Margarita Navarro, “Germinar” será un trabajo que las «organizaciones pueden retomar para animar a otras mujeres a vivir su historia y escribirla». Margarita considera que es importante dar a conocer la historia de vida de mujeres que tienen una trayectoria interesante en el movimiento de mujeres y feministas.  

“Germinar” es la cuarta publicación que nace del proceso y se une a la colección literaria «Palabras Vivas». La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras y La Siguata agradecemos profundamente a las defensoras que confían sus palabras, historias, pensamientos y saberes, para sembrar y germinar juntas el acto político de la sanación.

Pronunciamiento de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras en el Día de la Mujer hondureña

25 de enero de 2026

Nada representa mejor la realidad de las mujeres y luchadoras hondureñas que la imagen de una pobladora que se subió sobre una tanqueta para defender a su comunidad del desalojo extremadamente violento realizado este 21 de enero en El Palmar Cofradía, Cortés. Este desalojo representa las muchas maneras en que El Estado se ensaña contra las mujeres hondureñas.

Conocemos que el Estado es un instrumento del modelo extractivo, capitalista, heteropatriarcal y racista que despliega sus fuerzas policiales, militares, instituciones, políticas y leyes coloniales para resguardar los intereses de empresas, familias y también las mujeres de esas familias de clases privilegiadas que se apropian de territorios y bienes comunes, aún pasando por encima de los pueblos con derechos ancestrales.

Nosotras defensoras, campesinas, garífunas, indígenas, cuidadoras de los ríos, las montañas, las playas y los bosques, buscadoras de nuestros hijos y familiares desaparecidos, artistas, feministas, sanadoras, todas las que exigimos justicia y reparación reconocemos que en nosotras y esta Red colectiva que hemos tejido, han estado siempre los modos en que hacemos hoy realidad los os sueños de nuestras comunidades y barrios un lugar para vivir y vivir bien, en coherencia con la preservación de la red de la vida.

Reconocemos con grave preocupación que la imposición del partido nacional por la intervención de EE.UU implica para todo el pueblo hondureño el regreso a una narcodictadura que ejecuta sus políticas de empobrecimiento, terror y muerte.

Este enero nos genera repudio que, a través de un proceso electoral totalmente vejado por esa misma injerencia, múltiples y graves denuncias de fraude, hoy los asientos del Congreso Nacional (ya conocido por su tibieza y legislar en contra del pueblo) están ocupados por hombres con severas denuncias por violencia machista y abuso sexual.

Nos indigna que aún con las denuncias y señalamientos contra los agresores, que amenazan nuestras vidas y seguridad, sus puestos públicos continúen intocables y gozan de una inmunidad política que nos demuestra que para el Estado la vida de las mujeres no importa. En sus agendas y propuestas políticas no aparecen nuestros derechos, pero sí las formas y leyes para violentar nuestros cuerpos y territorios.

Honduras es para nosotras uno de los países más letales para existir y defender derechos humanos. A través de nuestro registro de datos, hemos documentado que entre 2012 a 2023, 36 defensoras fueron asesinadas y 2,735 agresiones fueron perpetradas en 2024, particularmente contra quienes defienden la tierra y el territorio. Este enero de 2026, la violencia tampoco ha parado, las cifras de femicidios continúan aumentando y ya se registra el asesinato de una defensora en el sur de Honduras.

Sabemos por experiencia histórica que los golpes de Estado, las dictaduras, y la invasión colonial en un mundo patriarcal traen consigo la imposición de mayor crueldad y violencia para las mujeres, las infancias y para quienes defendemos los territorios y la vida.

Ante esta avanzada y ataque brutal, las defensoras hondureñas reafirmamos que no reconocemos un gobierno ilegítimo impuesto por el imperialismo empresarial de EE.UU. y que estamos en contra de la guerra y luchando para hacer frente a las amenazas de hacer de toda Abya Yala una gran ZEDE para la explotación transnacional. Abrazamos y nos solidarizamos con el pueblo Palestino, la República Democrática del Congo, Sudán y al pueblo de Venezuela que resisten dignamente.

Con la fuerza de nuestras espiritualidades y la sabiduría de nuestras ancestras las mujeres hondureñas seguiremos haciendo de nuestros sueños una realidad cotidiana en las comunidades, en las reocupaciones, las bases campesinas, en nuestras organizaciones, en los barrios, en todos nuestros territorios y en nuestros cuerpos, Vamos a seguir luchando por transformar esta Honduras para que las elecciones no sean nunca más la única esperanza de este pueblo.

Por nuestra hermana y compañera Berta Cáceres, por Iris Argentina Álvarez, Mirna Suazo, Soad Nicole Ham, Keyla Martínez, Margarita Murillo, por todas y para que nunca más falte ninguna.

¡Nada que celebrar, mucho por que luchar!

¡Que se callen las armas, que cante la vida!

¡Defender para vivir, y vivir bien!

No a la imposición religiosa, sí a la libertad de espiritualidad

Nuestras compañeras de Ecuménicas por el Derecho a Decidir junto a la Plataforma 25 de Noviembre, organizaciones de derechos humanos y feministas, realizaron el 9 de febrero de 2026 una conferencia de prensa para plantear su posicionamiento frente a la iniciativa de ley que pretende la imposición religiosa y lectura obligatoria de la biblia en los centros educativos públicos y privados del país.

Esta iniciativa de ley surgió el pasado 4 de febrero de 2026 y fue propuesta por el presidente nacionalista del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, quien tiene una fuerte postura antiderechos, regida por fundamentalismos religiosos y señalado por abuso sexual a una menor de edad.

Actualmente, la propuesta de ley se encuentra en un proceso de diálogo y socialización del “plan nacional de lectura de la biblia” para la cual se creó una comisión en el Congreso Nacional y dentro de sus objetivos está contemplada la reforma de los artículos 77 y 151 de la Constitución de la República vinculados al sistema educativo y la laicidad del Estado.   

Ante esto, diferentes organizaciones de derechos humanos y defensoras que participaron en la conferencia de prensa, expresaron su preocupación y rechazo frente a esta propuesta que amenaza al Estado laico y vulnera el derecho de las infancias a la libertad de religión y espiritualidades ancestrales. Imponer la lectura de la biblia de una sola religión, excluye e ignora la diversidad de creencias y cosmovisiones de las infancias y los pueblos indígenas de todos los territorios de Honduras.

Asimismo, la conferencia contó con la participación de nuestro compañero, Joaquín Mejía, quien explicó que no le compete al Congreso Nacional decidir cuál religión debe prevalecer ni tampoco hacer reformas a la Constitución que violenten los derechos y garantías de las personas, como la libertad de religión y el Estado laico.

Por otra parte, nuestra compañera, Ana Ruth García, directora de Ecuménicas por el Derecho a Decidir, hizo un llamado a seguir luchando por que no se impongan doctrinas que irrespeten la dignidad de las infancias; concluyó diciendo “sí a la libertad de espiritualidad, a la libertad religiosa, pero desde nuestros espacios privados, para eso existen las iglesias y nuestras casas, en lo público es nada más una herramienta de colonización y opresión contra la niñez”.

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras nos sumamos a la indignación por iniciativas de leyes que violentan nuestros derechos constitucionales y que limitan nuestras libertades, cosmovisiones y decisiones. Rechazamos toda forma de imposición religiosa que pretenda pasar por los cuerpos de las mujeres, infancias y disidencias sexuales. Hacemos un llamado a defender el Estado laico, y dejar por fuera los credos religiosos y posturas conservadoras. El Estado y la Iglesia deben estar separados.

Somos Trabajadoras

A pesar que en lo cotidiano y popular, y gracias a los discursos que se instalan desde el poder se nombra las trabajadoras domésticas con adjetivos descalificadores y estigmatizantes, las compañeras perseverantes y valientes de la Red de Trabajadoras Domésticas Remuneradas no han dejado de colocar su discurso central: son trabajadoras. En la narrativa actual que habla con abundancia del cuidado suele dejarse al margen lo que para ellas es central, lo que hacen se llama trabajo, no necesitan ayuda ni afecto de nadie sino sus derechos, porque están hablando de una actividad que produce riqueza al país y que ha estado marcada por la invisibilización, la explotación y la violencia.

La querida izquierda no supo, ni sabe, ni desde su origen, hablando de don Carlos Marx nombrar este trabajo como tal pues  para él y sus alumnos ocurre lejos de la esfera de la producción y reproducción del capital; y sin embargo qué sería de los ya mancillados obreros masacrados por la maquinaria capitalista sin el trabajo consistente de mujeres que reproducen su fuerza de trabajo y sostienen el proletariado con la creatividad, la fuerza física, el desgaste y negación de sus propios proyectos personales de estas mujeres que sostienen la vida cada día en las casas de todas y todos; y más aún que sería de las mujeres emancipadas que tienen vida laboral en lo público sin esa mujer que hace sus labores domésticas, donde se supone ella por mandato patriarcal debiera hacerlas. Pues cuando las trabajadoras domésticas se levantan a decir Exigimos jornadas laborales, salario y condiciones de trabajo dignas, hacen una revolución para todas las mujeres atrapadas en este discurso opresivo, y no sólo para ellas, pero sobre todo para ellas.

De esto y de mucho más va el video documental SOMOS TRABAJADORAS que pone en el lugar que corresponde la reflexión de sus protagonistas: Gabriela Bustillo, Crucita Bustillo, Yahaira Rodriguez, Yanet Maradiaga, Erlin López, Maribel Santos y otras compañeras que aportaron a esta propuesta visual a partir de su trabajo organizativo. A cargo del Centro de Estudios de la Mujer Honduras, que de mano de la terca feminista Miriam Suazo no ha dejado de organizar procesos que construyen un espacio de reivindicación de clase y de género tan contundente como lo es la Red de Trabajadoras. Con el apoyo financiero de Bruck Le Ponte y con una cuidadosa y asertiva producción a cargo de Ingrid Aarone en su nicho creativo de AGUA MALA producciones, y con los contenidos y conducción de Melissa Cardoza del colectivo MALAYERBA, este documental es una muestra apretada de diez años de calle, pensamiento, pérdidas, y hallazgos en la vida y  organización de un grupo de trabajadoras domésticas que desde hace una década sacaron de la opacidad de la vida doméstica privada la dura realidad y la poderosa lucha de las trabajadoras como sujetas políticas de sus vidas que se organizan para cambiarla.

La Red Nacional de Defensoras felicitamos a las compañeras de la RTD, miembras de nuestra organización, porque en cada acción que proponen tiene por delante el esfuerzo colectivo y la palabra que viene de la vida y las búsquedas de justicia, y este producto es una muestra más de su tenacidad y pensamiento crítico.

Tegucigalpa, 18 de junio de 2025

15 AÑOS ARRECIANDO JUNTAS LA ESPERANZA informe situación de defensoras en Honduras 2024

  • En 2024, documentamos un total de 2,735 agresiones contra defensoras de derechos humanos, sus organizaciones y comunidades en Honduras, más del 80% contra quienes defienden la tierra, el territorio y los bienes comunes.

El 29 de abril de 2025, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras presentamos nuestro informe “15 años arreciando juntas la esperanza, informe situación de defensoras en Honduras 2024” que presenta un análisis exhaustivo sobre las agresiones contra defensoras, sus organizaciones y comunidades durante 2024, además de hacer memoria de los 15 años de trayectoria de la Red.

A lo largo de más de una década, las tendencias se mantienen: entre 2010 a 2023, al menos el 50% de las agresiones que registramos fueron dirigidas contra defensoras de la tierra y el territorio seguido por las agresiones contra quienes defienden el derecho a defender derechos; y al de la verdad, justicia y reparación.

Asimismo, se sostiene la tendencia de los perpetradores, pues durante estos 15 años los representantes del Estado: policías, militares y autoridades públicas ocupan más del 50% del total histórico de quienes agreden a las defensoras. Y los tipos de agresión más frecuentes fueron el hostigamiento, las amenazas y la vigilancia. Es decir que, el estado de alerta y de sensación de peligro en el que viven las defensoras es permanente.

En cuanto a los departamentos con más agresiones en tendencia son Francisco Morazán, Colón, Atlántida y Cortés.

Los datos de 2024

En el 2024, registramos un total de 2,735 agresiones en contra de defensoras de derechos humanos, sus organizaciones y comunidades. Un incremento del 1.8% respecto al 2023 que se registraron 2,687 agresiones. De acuerdo con los datos, se observa una tendencia de crecimiento progresiva en las agresiones registradas en los últimos 15 años, que se relaciona también con la sofisticación del sistema de registro.   

El 32% de las defensoras, ante la crisis nacional, realiza trabajo de base y movilización permanente, mientras el 12% son campesinas y agricultoras. Por lo que se su labor se complejiza ya que no solo defienden causas colectivas, sino que también deben garantizar la seguridad y bienestar de sus familias.

Del total de agresiones, el 82% fueron colectivas que provienen de desalojos, ataques durante acciones de movilización, plantones, cabildos abiertos, encuentros de mujeres, conferencias de prensa, campañas de desprestigio a través de redes sociales, medios de comunicación y vocerías institucionales.

Asimismo, el 11% de las agresiones fueron personales, es decir, contra la defensora por su actuación política. Y el 7% fueron dirigidas contra las organizaciones.

En 2024, el 81% de las defensoras más agredidas fueron quienes luchan por la tierra y el territorio, el medio ambiente y bienes naturales. Las políticas de despojo y la dinámica extractivista continúan teniendo raíces profundas y sostenidas.

Además, identificamos que la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), el Comité de Bienes Comunes y Públicos de Tocoa (CMDBCPT) se sitúan entre las organizaciones que más ataques registran, pues son quienes están en la confrontación con los megaproyectos extractivos y sus principales ejes de lucha convergen con la defensa de la tierra y el territorio y los bienes comunes.

Respecto a dónde ocurrieron las agresiones, documentamos que el 27% de ellas, 729, ocurrieron en Atlántida, departamento con presencia de comunidades organizadas en la OFRANEH. Le sigue Francisco Morazán con un total de 432 agresiones conectadas a la centralización de las instituciones estatales donde las organizaciones exigen respuestas a sus problemáticas. Y, en tercer lugar, Colón, donde han ocurrido 343 agresiones y la lucha histórica por la tierra y contra los megaproyectos extractivos continua presente. 

El derecho más vulnerado de las defensoras es el de la integridad personal, bajo el cual registramos 1,158 agresiones durante 2024. El 46% de las agresiones bajo esta categoría incluyeron hostigamiento, seguido de violencia, física o psicológica y el uso excesivo de la fuerza. En el caso de las agresiones que atentan contra el derecho a la vida, en 2024 registramos ocasiones en las que hubo disparos directos contra la humanidad de compañeras y sus familias, como en Choluteca, el Aguán, Triunfo de la Cruz y Nueva Armenia. La más grave y alarmante expresión de violencia.

Acerca de los agresores y perpetradores, documentamos que el 41% de las agresiones estuvieron en manos de policías, militares y autoridades públicas. El 15% de los agresores fueron desconocidos y un 9% fueron agentes de seguridad privada quienes, en muchas ocasiones, son contratados por empresas e industrias extractivas para su protección.

Finalmente, el informe profundiza en la violencia que viven las defensoras por su ejercicio político, por ser mujeres y parte de las disidencias sexuales y reconocemos el impacto que estas violencias generan en el territorio cuerpo de las defensoras y como hemos construido comunidades de defensoras para nuestro cuidado y protección en el marco de las estrategias políticas de nuestra visión como Red de Defensoras.

Este informe no solo presenta datos, sino que refleja el día a día de las defensoras de nuestro país, nuestras compañeras. Reconocemos nuestro camino andado en estos 15 años y agradecemos a quienes continúan arreciando la esperanza de nuestro proyecto político.

Las feministas seguimos luchando por nuestra vida y autonomía

Este lunes, 7 de abril de 2025, en la Corte Suprema de Justicia se desarrolló una audiencia de prácticas de pruebas en el marco de una demanda interpuesta contra el Estado de Honduras por la legalización de la Pastilla Anticonceptiva de Emergencia (PAE).

Esta demanda contra el Estado fue interpuesta por la organización conservadora «Alianza por la familia» con el argumento de que la liberación y uso de la PAE constituye un «abuso de autoridad» puesto que, según esta organización, la pastilla «es abortiva» y la Constitución prohíbe el aborto.  

Ante el inminente riesgo de volver a prohibir la PAE, y en la misma trayectoria de lucha que por décadas hemos sostenido, un nutrido grupo de organizaciones de mujeres y feministas realizamos un plantón para exigir y defender nuestros derechos sexuales y reproductivos y denunciar a los grupos de antiderechos que siguen intentando incidir en nuestras vidas y cuerpos y atentar contra el Estado laico.

Por más de diez años, la PAE permaneció prohibida, tiempo en el que no dejamos de luchar hasta que en el 2022 mediante el decreto ejecutivo 75-2023 se restituyó el uso de la píldora de emergencia. Desde su prohibición en 2009 hasta 2021, más de 12 mil niñas menores de 15 años y casi 300 mil niñas de 15 a 18 años han sido madres en Honduras, muchas de ellas de manera forzada, según datos del Centro de Derechos de Mujeres (CDM).

La legalización de la PAE ha sido uno de los pocos avances en materia de derechos sexuales y reproductivos en el país gracias a la lucha incansable de las mujeres. Sin embargo, es responsabilidad del Estado defender ese derecho para garantizar la salud sexual y la justicia para las hondureñas de todas las clases sociales y edades. Debe garantizar que nada sobre nosotras se decida sin nosotras a puertas cerradas en una Corte que hemos expuesto, misógina, clasista y racista.

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras estuvimos presentes en esta nueva jornada de lucha para que el libre uso de la PAE sea un derecho que alcance para todas.  

Ya basta de poner por encima de nuestra autonomía, los credos religiosos y las posturas conservadoras. Iglesia y Estado separados: la PAE es un derecho humano.

Funcionario público, Marlon Varela, agrede y difama a defensora, Hedme Castro

El 3 de marzo de 2025, Hedme Castro, defensora de derechos humanos organizada en ACI-Participa, presentó ante el Ministerio Público una denuncia penal por injurias y calumnias en contra de Marlon Varela, actual gerente de Aduanas y candidato a alcalde de El Triunfo, Choluteca. El 25 de febrero, Marlon Varela acusó directamente a la defensora de participar en actos de corrupción y lucrarse de su labor en defensa de los derechos humanos.

Esta agresión surge luego de que Adán Funez, alcalde de Tocoa, Colón, apareciera en un foro televisivo y acusara de forma directa a las organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales, como posibles asesinos de Juan López, defensor de los bienes comunes y naturales. Marlon Varela, a través de su red social Facebook, apoyó esta narrativa y acusó a las organizaciones de “alegrarse de estos casos”, profiriendo también mensajes de odio y acusaciones graves en contra de la defensora.

Hedme Castro, cuestionó “cómo un funcionario público puede dirigirse a una defensora de derechos humanos que no conoce […] a deshonrar su nombre, trabajo y ponerla en riesgo. Es terrible que personal del Gobierno actual actúe de forma amenazante” expresó.

Desde el 2023, Hedme Castro y su núcleo familiar, cuentan con medidas cautelares tras considerar que se encuentran en una situación de riesgo, gravedad y daños irreparables a sus derechos humanos. Sin embargo, Hedme denunció el mal funcionamiento del Mecanismo Nacional de Protección para proteger y resguardar la vida de los y las defensoras que están en riesgo.

En 2024, el hostigamiento, las amenazas y la violencia psicológica representaron el 38% de las agresiones en contra de las defensoras de derechos humanos, de acuerdo a nuestros datos de registro y documentación. El 43% de agresiones estuvieron en manos de la policía y autoridades públicas.

En el último año hemos documentado un aumento en las agresiones digitales, siendo las campañas de desprestigio, la divulgación de hechos falsos y amenazas las más comunes que se utilizan con la intencionalidad de agredir directamente a las defensoras y desarticularlas de sus organizaciones o comunidades.

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, repudiamos estas acciones del gerente de Aduanas y aspirante a alcalde, Marlon Varela, que atentan contra la integridad y seguridad de la defensora Hedme Castro y violenta a organizaciones de derechos humanos desacreditando nuestra labor y exigencia de justicia para nuestros compañeras y compañeros asesinados por defender la vida.

Exigimos un alto a las agresiones, amenazas y toda forma de violencia en contra de los y las defensoras de derechos humanos, especialmente de quienes se supone deben salvaguardar al pueblo y procurar la seguridad de los y las defensoras.

8M: CAMINAMOS JUNTAS

El 8 de marzo salimos a las calles de Tegucigalpa, movimiento de mujeres, feministas y disidencias sexuales para luchar en el Día Internacional de la Mujer, un día que no celebramos, sino que plantamos nuestras palabras y propuestas emancipadoras y exigimos nuestros derechos.

En una movilización desde la plaza Cuba hasta la Corte Suprema de Justicia en Tegucigalpa, interpelamos al Estado y sus instituciones porque es difícil ser mujer en Honduras. Hasta febrero de este año han asesinado a 40 mujeres y cada 21 horas con 55 minutos se reporta un femicidio en el país, según el observatorio del Centro de Derechos de Mujeres y el Observatorio Nacional de la Violencia, respectivamente.

Nos manifestamos en contra de la impunidad, y exigimos se castigue a los feminicidas. Nos indigna que se libere al asesino de Keyla Martínez y exigimos que se judicialicen a todos los responsables de su asesinato que gozan de la inmunidad jurídica que existe en este país para los que matan mujeres, especialmente si son policías y por eso gritamos en las calles: ¡La policía no me cuida, me cuidan mis amigas! La Red Nacional de Defensoras hemos identificado que el 43% de las agresiones han estado en manos de la policía y autoridades públicas, es decir el Estado.

No podemos dejar de mencionar, como lo hacen las compañeras del COPINH, que faltan los Atala, investigar su participación en el asesinato de nuestra compañera Berta Cáceres.  Desde su crimen en 2016 hasta 2023 han asesinado a 27 defensoras de derechos humanos en el país, según nuestros registros y documentación. Y reafirmamos en las calles que Berta no se murió, Berta se hizo millones, Berta soy yo, todas las que seguimos su legado.

Hoy más que nunca reiteramos que todos los días las mujeres, por el hecho de serlo, nos enfrentamos a un sistema que nos asesina, nos violenta y decide por encima de nuestros cuerpos. Aquí estamos las que luchamos para decirle a otras mujeres, al pueblo hondureño que son altas nuestras voces, poderosos nuestros sentimientos y larga la memoria colectiva por lo que caminaremos una y otra vez junto a otras por nuestro derecho a vivir y vivir bien.

Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, 8 de marzo de 2024.

REBELDES Y PERSISTENTES, Informe realidad de las Defensoras en Honduras 2023

El 7 de marzo de 2024 presentamos el informe de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras 2023, publicación que da cuenta de las agresiones a defensoras, sus características, quiénes las ejecutan y en qué contexto. Con la presencia de un número nutrido de Defensoras de diversas zonas del país un equipo de presentación del Informe compartió datos, reflexiones, vivencias y expresiones de fuerza colectiva.

La presentación inició con un acto de memoria por las 46 mujeres asesinadas en la cárcel de Támara, y el crimen contra Keyla Martínez, ocurrido en una celda policial de La Esperanza, ambos actos responsabilidad directa del Estado de Honduras. Se nombró igualmente a las 3 Defensoras que en el 2023 fueron asesinadas: Juana Martínez, Soraya Álvarez y Mónica Alondra Santos y se les rindió un homenaje.

El informe dice que en el año 2023 se registró 2687 agresiones que frente al 2022 significó un 125% de incremento, situación que alerta a quienes luchan en este país, por las múltiples causas que incluyen la defensa de la tierra, del cuerpo, de los bienes comunes, de los medios para vivir, expresar y amar en libertad.

Los elementos que han detonado este pico de agresiones tienen que ver con políticas lesivas a los derechos humanos: la remilitarización de la sociedad mediante las políticas de seguridad que se centran en el estado de excepción; y los desalojos legalizados por el gobierno realizados contra campesinas y pueblos originarios por defender el territorio donde viven, crecen y producen.

El 76% de las agresiones son contra las que luchan por la tierra y el territorio y en su mayoría son mujeres garífunas, indígenas y campesinas, ellas también guardan los ríos, bosques y ancestralidades. Otros porcentajes menores nos hablan de Defensoras de la educación reprimidas por la policía en las universidades públicas, y otras agredidas por su labor de comunicación y sus críticas a políticas del gobierno, igualmente se agrede a la comunidad LGTBIQ+ al grado que dos de las defensoras asesinadas pertenecen a la comunidad trans.

Reinventar las luchas, dialogarnos las vidas 

En el foro de este día 8 de agosto del 2023, convocado por JASS a propósito de establecer diálogos entre mujeres de los procesos de educación feminista que la organización ha desarrollado, y otras invitadas, se arremolinaron a pensar y sentir juntas un nutrido número de activistas de territorios diversos, en el ahora privatizado territorio de la UNAH.

El despliegue de conocimientos, reflexiones, sentimientos y pistas para darle continuidad a los caminos fue deslumbrante. Como dijo la moderadora de la primera mesa, Zoila Madrid, aquí vemos la capacidad de las mujeres de reimaginar y reinventar los procesos porque es de los movimientos que tales propuestas deben salir,  teniendo la claridad de que la vida siempre estará en el centro. 

Creer y crear expresó Lilian Borjas,  actual coordinadora de la CNTC, verbos poderosos experimentados por una mujer que ha luchado por la tierra desde los quince años, y que ahora entiende que el poder de las mujeres es lo que la ha mantenido firme aunque tenga obstáculos de todo tipo para ejercer  su liderazgo en organizaciones que hemos llamado mixtas, pero que Zoila precisamente nombró como patriarcales por que en ellas se ha invisibilizado a las mujeres de manera sistemática. 

Juana Zúniga abundó en la expresión de la violencia que se manifiesta de tantas formas cuando las mujeres se suman a las luchas por liberar los ríos, las montañas, los territorios; y denunció, desde su experiencia y análisis, la manera en que los liderazgos patriarcales intentan por todos los medios que las mujeres no tomen el sitio de las decisiones aunque sí el de las que ponen el cuerpo en las acciones; el abuso del poder y la masculinidad violenta para someterlas hace daño no sólo a las activistas sino a los movimientos, pero es constante como ella lo señaló. 

La Red Nacional de Defensoras planteó información extraída de la base de datos que visibilizan el nivel de riesgo y las características del mismo en las defensoras así como la manera particular en que se expresan las agresiones vinculadas al género y la racialidad, igualmente quiénes son los enemigos de las mujeres, que en síntesis son mayoritariamente agentes del estado, desconocidos, y hombres del movimiento social. Según los datos, la costa norte es en el último semestre el territorio donde más se registran incidentes contra las que defienden derechos; y las defensoras de territorio y bienes comunes las más agredidas. 

El panel hizo conclusiones importantes sobre lo que significa enfrentar un modelo patriarcal y depredador de bienes comunes y de vidas. El público, todas compañeras, abundó en análisis, las voces profundas de las mujeres hicieron aún más énfasis en la situación actual del país, el desencanto ante un gobierno conducido por una mujer, y aún así, la importancia histórica de que esta persona esté en el ejecutivo. Las palabras también abordaron anhelos como la necesidad de cuidar la vida propia de las luchadoras tanto como las luchas; la necesidad de escuchar el cuerpo territorio; la fuerza de la colectividad de las mujeres para enfrentarse a todos los adversarios de la vida digna; la certeza de que se puede transformar radicalmente la realidad. 

En el segundo panel en el que se propuso debatir sobre las narrativas, se partió de la escucha de los poderosos conocimientos y propuestas de la OFRANEH, en voz de Eydi Blanco, que narró la problemática de su comunidad, de su familia y la propuesta de la organización y sus ancestralidades para, no sólo continuar recuperando los territorios sino haciendo posible la vida cotidiana en un proceso histórico y colectivo. Por su parte Selvin, del COPINH, hizo una historia de la organización, los discursos que desde el poder se han hecho en contra de ellas y ellos y la manera en que han hecho no sólo resistencia, sino construido sus sueños. Relató hitos históricos muy importantes que dignificaron la existencia de los pueblos indígenas y celebró que en esos caminos han estado junto a la OFRANEH haciendo procesos emancipatorios, y también disputando el poder al Estado. 

Daysi Flores, quien moderaba el panel mencionó la fuerza que ha existido de las mujeres y organizaciones para construir narrativas de justicia, aunque como ella dijo ni siquiera se les llame así; apuntó la importancia de la esperanza y sus múltiples posibilidades en los territorios, pensamientos y sentires. Finalmente, Mercy Ayala, de Radio Progreso, hizo una exposición partiendo de los datos interesantes de la encuesta de opinión del ERIC y su relación con la realidad del país, el discurso colonial hegemónico y las apuestas narrativas y transformadoras de los movimientos sociales que siempre encuentran rutas para todas y todos.

El foro duró lo que la necesidad de intercambio de palabras y sentimientos así lo definió, el encuentro entre activistas de tantos departamentos y luchas fue gratificante y como dijo Sofía de APOMUH, las presentes aquí son seres de luz, y eso irradian. Así, con la luz de Iris Matute, recién fallecida y miembra de este proceso, también hicimos la alquimia  de estar presentes con la palabra, la reflexión y el sentimiento para transformar la realidad violenta en alegrías, agua limpia y tierra libre para todas, todos, todes.