#AlertaUrgente| Repudiable masacre contra 16 personas campesinas en Rigores, Trujillo, Bajo Aguán.

La madrugada de hoy, jueves 21 de mayo de 2026, amanecimos con la horrible noticia de una masacre contra 16 personas campesinas que se disponían a empezar su jornada de trabajo en una finca de palma aceitera en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, zona del Bajo Aguán.

De acuerdo con el informe de diversos medios de comunicación, hombres armados con indumentaria militar y policial atacaron a las y los campesinos. Hasta ahora se reporta que las personas asesinadas pertenecían a las empresas asociativas campesinas 23 de mayo, San José y Las Uvas del Movimiento Campesino de Rigores.

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras nos unimos al profundo dolor y luto por el vil asesinato de hombres y mujeres vestidos como lo que son: la gente trabajadora del campo.

Este acto brutal de exterminio es una clara amenaza para quienes defienden la tierra y el territorio y luchan contra el despojo de los terratenientes y empresarios de la palma que se han encargado de ensangrentar el territorio del Bajo Aguán.

Repudiamos las masacres como un instrumento del terror y control al estilo de la narco dictadura de Juan Orlando Hernández para lo cual el partido nacional ha emprendido toda una campaña de miedo y zozobra.

Hasta este momento ya han anunciado una «operación» con agentes policiales, del Ministerio Público y fuerzas armadas para intervenir el Bajo Aguán.

Nuevamente denunciamos que esta es una estrategia para el despojo de los territorios y que ni la policía ni los militares nos generan ninguna confianza, pues ellos mismos son perpetradores y cómplices de la violencia que enfrentan las y los campesinos en el Bajo Aguán.

Repudiamos enérgicamente el control militar que quieren imponer en nuestros territorios y todas las reformas de la ley con las que pretenden criminalizar y exterminar a las personas que luchan por sobrevivir en este país.

Nuestra profunda condena ante este despiadado ataque contra las 16 personas campesinas. Nos solidarizamos y abrazamos a las familias que hoy lloran una vez más la injusticia histórica y estructural en el campo hondureño.

Exigimos una investigación precisa y diligente que encuentre a los responsables materiales e intelectuales de este atroz crimen.

Hacemos un llamado a mantenernos alertas frente a esta política de muerte, terror y violencia contra el movimiento campesino del Bajo Aguán que nos concierne e impacta como pueblo hondureño, exigimos que se respeten nuestras vidas y el derecho a vivir en paz en nuestros territorios.